domingo, 12 de julio de 2009

Tomàz, el mejor amigo.

En mi cumpleaños nùmero 11 conocì a una de las mejores personas que me tocò conocer, mi mejor amigo Tomàz.

Tomàz tenìa 14, era rubio, media alrededor de un metro setenta, tenia unos ojos celestes que siempre me gustaron, tenia voz de hombre y no la voz que suelen tener los varones a esa edad, caminaba mal, pero a mi me gustaba, y sabìa de todo un poco.

Con tomàz nos hicimos amigos instantaneamente, estabamos juntos mucho tiempo, mis amigas lo conocian y todas, absolutamente todas querian salir con èl. Yo, por alguna extraña razòn, no.

Èl era demasiado comprensivo conmigo, siempre tuvo varios hombros dispuestos a ayudarme, eramos muy parecidos, nos gustaba la misma mùsica, los mismos autores de libros, los mismos colores, los idiomas, viajar, tenìamos sueños parecidos...

Tomàz vivìa con su abuela, y, a pesar de que nunca le gustò hablar de sus viejos, màs de una vez me llamò y hablamos de eso ya que era un tema que le dolìa demasiado; fui una de las primeras personas en descubrir la historia de Tomàz enganchando cada eslabon de su vida. Los papàs de Tomàz eran muy chicos cuando lo tubieron, su mamà tenìa 18 y su papà 19. Su vieja estaba terminando el colegio y su viejo estaba haciendo el profesorado de Educaciòn Fìsica. Ellos dos estaban muy enamorados, empezaron a salir cuando tenian 13 y 14 años, y 5 años despuès llego el fruto de ese amor. Sus viejos estaban desesperados, empezaron a tener muchisimas discuciones y se separaron. Su vieja estaba a punto de darlo en adopciòn cuando llego su abuela y se lo pidiò. Su mamà y su papà vivìan en Buenos Aires, la abuela decidiò traer consigo al rubito de apenas 2 meses alimentandolo con leches no aptas para nenes tan chicos a Catamarca. Y asì se criò Tomàz, sin saber absolutamente nada de sus viejos, viviendo con la mejor persona del universo, su abuela.

Cuando la conocì, me di cuenta de que Dios le mandò un àngel a Tomaz cuando lo puso a cargo de su abuela. En Noviembre del año 2006, dìas despuès del cumpleaños nùmero 16 de Tomàz falleciò su abuela. Tomàz estaba solo, con 16 años y sin ningùn familiar. Y fue allì donde le tocò conocer a la dupla de desconocidos que desaparecieron 16 años atràs. È no queria saber absolutamente nada sobre conocer a sus viejos, pero sabia que aquì solo, no iba a durar màs de un mes.

Tomàz decidiò irse a finales de Noviembre, y yo, no sabìa que iba a ser de mi sin mi mejor amigo. Llorè demasiado, fui a despedirlo, estubimos aproximadamente una hora abrazados, hasta que me dijo "chau nena, te voy a extrañar, cuidate mucho y portate bien, y esperame que te prometo que voy a volver mucho antes de lo que pensas". Tomàz se enterò que su mamà vivìa en Entre Rìos y su papà seguìa en Buenos Aires. Su viejo era dueño de una cadena de supermercados que realmente no tengo ganas de nombrar y su mamà es una de las empresarias màs inteligentes de la provincia. Tomàz tiene 3 hermanas, todas hijas de su papà y una modelo que segun Tomàz esta "fuertisima". Con su mamà estubo una semana y no se sentìa "còmodo", con su papà se quedo a vivir un largo tiempo.

Lo esperè y èl volvio a finales de Enero. Cuando volviò le conte de todo sobre todo, estabamos absolutamente todo el tiempo juntos y me hizo hacerle varias promesas sobre ese año sin èl y otras cosas màs, ademàs de dejarme su nùmero y hacer que le prometa que ante cualquier problema, el primero en enterarse iba a ser èl. Todo marchaba bien, tuve mi primer novio, le contè, y le iba contando absolutamente todo sobre mi vida.

En Enero del año siguiente, negociò con sus viejos y pactaron el trato màs morboso que escuche en mi vida. Sus papàs no lo querian, y el, a cambio de un departamento todo pago por 7 años en Catamrca, 3 mil pesos mensuales y un auto, les prometiò que no los iba a hablar ni a molestar màs, ellos aceptaron.

Cuando el volviò todo estaba cambiado, no me miraba igual, no saliamos tanto, era todo como si nada pasara, hasta que me tirò la bomba nuclear que cambiò mi perspectiva de mirarlo para siempre. Tomàz me dijo que le gustaba, si, mi mejor amigo. Yo no lo podia creer, mi primera reaccion fue un "¿Yo?" seguida por un "¿Pero estas seguro?", y asì sucesivamente. A esto se le sumo un beso, un beso realmente incomodo e inolvidable al mismo tiempo, un beso que me hubiera gustado que no haya existido jamàs y tambièn la suma de palabras que duelen, los "somos amigos, no desperdiciemos esto" y el "no te imagino como mi novio, vos sos como mi hermano".

Tomàz nunca dejo de estar a pesar del horrible momento que pasamos ambos ese dìa, siempre estuvo hasta que empezo a meterce en mis relaciones. Empezò con Fernando, tratando de hacerce el "amigo" de èl y asegurandole que el iba a hacer que volvamos solo para sacarle informacion para darmela a mi para que yo no quisiera volver màs con el. Siguiò con Emi, quien era su amigo y a quien se encargo de recriminarle cada dìa de su vida que yo era una amiga de todos, y que no se podian pasar conmigo, que el estaba rompiendo còdigos. Y terminò con Ser, haciendo nose que, pero hasta donde yo sè, de hacer cosas, las hizo.

Hasta que llegò la tarde en que lo invitè a casa y le dije que las cosas asì no podian seguir, que eramos amigos o nada, y el ser amigos implicaba que yo no me meta con sus parejas ni èl con las mìas, que respete mis amistades y yo las suyas, y no olvidarnos de los roles que cumpliamos cada uno. En el momento menos pensado, Tomàz me tiro la segunda bomba nuclear, y la que màs me doliò, un "no" al que le siguiò un "yo no quiero ser tu amigo, yo no puedo ser tu amigo". Siempre pensè que Tomàz estaba exagerando las cosas, y que el dìa menos pensado èl iba a volver.

Y hoy, dos meses despuès, no sè absolutamente nada de la vida de Tomàz.

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